PAC 108 – Una rivalidad cooperativa El fracaso de la mediación entre Apple y Samsung

Por Adrien Cherqui

Traducción Ulises Aquino

Passage au crible n°108

Apple SamsungSource: Flickr

El 19 de febrero de 2014 concluyó el proceso de mediación, al término del cual los dirigentes de Apple y de Samsung Mobile Communications debían negociar un acuerdo. Recordemos que esta tentativa de compromiso lanzada en enero 2014 por el tribunal de San Diego, incitaba a los dos grupos a encontrar un arreglo para evitar un nuevo proceso.

Contexto histórico
Marco teórico
Análisis
Referencias

Contexto histórico

De acuerdo con el bufete de estudios IDC, más de mil millones de smartphones se vendieron en 2013, 38% más que en 2012. Tres firmas ocupan actualmente el pódium de ventas mundiales. En términos de participación en el mercado, obtenidos en 2013, Samsung tiene 31.3%; con 313.9 millones de unidades vendidas; Apple que ha vendido 153.4 millones de iPhones, conquistó 15.3%. EN cuanto al tercero, la china Huawei, se sitúa aún lejos de estos dos con sólo 48.8 millones de ventas equivalentes a 4.9%.

Nacido el 6 de marzo de 1983, con el primer dispositivo de comunicación sin cable fabricado por Motorola, el sector de la tecnología móvil se construyó sobre la innovación y el desarrollo de nuevas normas técnicas. La popularización de los teléfonos móviles durante la década de los noventa y la aparición de estándares innovadores como el GSM (Global System for Mobile Communication), el 3G y posteriormente el 4G, hicieron posible la integración de innumerables servicios tales como la explotación de contenidos audiovisuales, aplicaciones y navegación en la web. Estos últimos, son plenamente explotados actualmente por los smartphones. Profundamente transformado por esos múltiples cambios, el sector de las telecomunicaciones históricamente se ha organizado alrededor de algunos fabricantes. Muchos de ellos como Nokia, Huawei, Samsung, LG y más recientemente Apple – con la llegada en 2007 del primer iPhone, el cual ha popularizado estos productos – constituyen actualmente un verdadero oligopolio. Este se caracteriza por una competencia exacerbada, notablemente en la investigación y el desarrollo. En este contexto, las dinámicas competitivas inducen un uso ilegal de patentes pertenecientes a grupos rivales.

Los dos gigantes, Samsung y Apple, se enfrentan así ante la justicia desde el mes de abril 2011 en múltiples casos. La deliberación más emblemática sigue siendo la de agosto 2012 en la cual un jurado condenó a la surcoreana Samsung a pagar más de mil millones de dólares a Apple por la violación de patentes relativas a las iPads y iPods. Durante el transcurso de esos procesos jurídicos, Samsung reprochó principalmente a Apple haber explotado tecnologías y normas técnicas que él había patentado. Por su parte, Apple estima que Samsung plagió el diseño de sus iPhones y de sus iPads, así como su interfaz con las gamas Galaxy S y Galaxy Tab. Pero más allá de una competencia que pudiéramos considerar restringida a esas dos empresas, el asunto en curso apunta igualmente a uno de los sistemas de explotación que compite con el iOS de Apple: Android de Google utilizado en gran medida por Samsung.

Más recientemente, en junio 2013, la batalla jurídica entre las dos grandes de la telefonía móvil fue llevada ante la USITC (United States International Trade Commission), una agencia federal competente en materia de desacuerdos comerciales. Esta instancia reconoció que la estadounidense Apple violó uno de los títulos de propiedad esenciales de Samsung. La USITC prohibió entonces la importación, la venta y la distribución por Apple de aparatos de comunicación sin cable y de dispositivos musicales portátiles. Sin embargo, esta decisión nunca se ejecutó. En efecto, el 3 de agosto de 2013, el Presidente Barack Obama y su administración la censuraron, situación que generó una enérgica respuesta de las autoridades coreanas.

Marco teórico

1. La transnacionalización del mercado de la tecnología móvil. Las empresas transnacionales responden a lógicas de producción particulares, dando lugar a cooperaciones en materia de investigación-desarrollo. Pero la mutualización de los recursos, la reducción de costos y el aumento de la productividad condenan entonces a estos competidores a una mayor integración.
2. El poder estructural de las firmas transnacionales. Actores primordiales de la escena mundial, ciertas marcas de alta tecnología detentan la capacidad de reconfigurarse en un sector distinto, imponiendo algunas de sus elecciones. Este cambio estructural – para retomar la expresión de Susan Strange – da forma y determina las estructuras de la economía global en el seno de la cual otros grupos evolucionan.

Análisis

La telefonía móvil se presenta como una industria dinámica en el seno de la cual numerosos operadores económicos interactúan. Estos últimos poseen recursos que les permiten estar en la convergencia de tres industrias: la telefonía móvil, el hardware y el software, dicho de otra manera, el material y el sistema operativo. La globalización y el auge de las tecnologías innovadoras determinan entonces a las empresas para volverse hacia nuevos modelos económicos. Así, estos implican la optimización de su crecimiento, una mejor reactividad y una mayor competitividad. Notemos por otra parte una producción concebida inicialmente para los mercados nacionales, trasformados actualmente en una organización vuelta hacia un mercado globalizado. Este cambio estructural impulsado por la globalización condujo a este sector industrial a su transnacionalización y a las relaciones complejas que mantienen Samsung y Apple.

Dotada de una experiencia superior a Apple, Samsung opera en todas las etapas de elaboración de las computadoras, de las tablets o bien de los smartphones. Del procesador a la pantalla, pasando por el software, dispone de los recursos necesarios para la producción de aparatos high-tech y domina por mucho toda la cadena de producción. Aunque este grupo surcoreano se muestra como un competidor mayor de la estadounidense Apple, las lógicas de cooperación se establecen paradójicamente. Recordemos que el procesador A5, concebido por Apple y producido por Samsung, sigue siendo una pieza central del iPad 2 y del iPhone 4S. Además, la PUCE A8 que equipará los siguientes aparatos de Apple, será fabricado por el grupo TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company). Sin embargo, la firma estadounidense no abandona al grupo surcoreano que seguirá siendo responsable de entre 30% y 40% de la producción de ese componente, a fin de evitar cualquier penuria.

La interdependencia caracteriza actualmente la fabricación del material informático utilizado para concebir los teléfonos móviles y las tablets. En otros términos, Samsung entrega sus conocimientos técnicos y sus capacidades industriales a Apple, mientras que ésta ofrece un nuevo mercado. Se trata de un capitalismo de alianza, un fenómeno bien caracterizado en su tiempo por el economista estadounidense John Dunning. Dicho de otra forma, la dupla rivalidad-cooperación estructura sin embargo las nuevas relaciones entre firmas.

Esta lógica de producción se acompaña de una difusión de tecnologías que participa de la redistribución del poder en el seno de la telefonía móvil. Las características altamente competitivas de este sector han en efecto conducido al uso de ciertas patentes estándar, volviéndose indispensables. Este uso anteriormente común se institucionalizó. Durante los primeros procesos oponiendo a Apple, Samsung notablemente hizo referencia a patentes ligadas a las transmisiones 3G, calificadas de standard essential patents. Así, esta práctica se parece a eso que el sociólogo Ulrich Beck califica de derecho privado y que vale aquí para las normas técnicas, lo que muestra la relativa impotencia del actor estatal y desafía el concepto de Estado legislador.

Referencias

Balzacq Thierry, Ramel Frédéric (Éds.), Traité de relations internationales, Paris, Presses de Science Po, 2013.
Laroche Josepha (Éd.), Passage au crible, l’actualité internationale 2012, Paris, L’Harmattan, 2013. Coll. Chaos International.
Le Monde, « Brevets : Apple et Samsung échouent à s’entendre aux États-Unis », 23 février 2014, disponible à l’adresse suivante : http://www.lemonde.fr/technologies/article/2014/02/23/brevets-apple-et-samsung-echouent-a-s-entendre-aux-etats-unis_4371831_651865.html
Mosca Marco, « Les tops et les flops du marché des smartphones en 2013 », Challenges, 28 janvier 2014, disponible à la page : http://www.challenges.fr/high-tech/20140128.CHA9712/samsung-apple-huawei-lg-les-tops-et-les-flops-du-marche-des-smartphones-en-2013.html
Strange Susan, Stopford John, Henley John S., Rival States, Rival Firms: Competition for World Market Shares, Cambridge, Cambridge University Press, 1991.
Strange Susan, Le Retrait de l’État. La dispersion du pouvoir dans l’économie mondiale, trad., Paris, Temps Présent, 2011.
Strange Susan, « States, Firms and Diplomacy », International Affairs, 68 (1), 1992, pp. 1-15.

PAC 82 – La anarquía mundial en el sector de la telefonía móvil La guerra de patentes entre los fabricantes de smartphones

Por Justin Chiu

Traducción: Ulises Aquino Jiménez

Passage au crible n°81

Pixabay

El 21 de diciembre 2012, la Comisión Europea emitió una advertencia a Samsung para reprocharle el abuso de su posición dominante sobre el mercado europeo debido a la utilización excesiva de sus patentes. En efecto, los procesos por violación de patentes entre Apple y Samsung se siguen en Japón, Corea del Sur y en diversos países occidentales. No olvidemos que en Estados Unidos por ejemplo, el grupo surcoreano fue condenado en agosto 2012 a pagar a Apple una multa record de mil millones de dólares.

Mediante este llamado al orden, la Comisión deviene la primera instancia supranacional en intervenir para intentar calmar las tensiones entre los dos gigantes de la electrónica. Sin embargo, surge la pregunta de saber por qué los fabricantes de smartphones han recurrido a las patentes de sus competidores, sabiendo pertinentemente que arriesgan ser objeto de demandas judiciales.

Contexto histórico
Marco teórico
Análisis
Referencias

Contexto histórico

Desde el lanzamiento del Motorola DynaTAC 8000, el primer teléfono móvil comercializado en Estados Unidos en 1983, el desarrollo del mercado de la telefonía móvil personifica el progreso técnico. Pero no fue sino hasta la llegada de la norma GSM (Global System for Mobil Communication, dicho de otra manera 2G o la norma electrónica de segunda generación) a mediados de los años noventa que ese nuevo mercado adquiriera un auge real. Con este avance técnico, la transmisión de datos pasó de un modo analógico a un modo digital y el costo de comunicación disminuyó considerablemente. Desde esa época, el sector de las telecomunicaciones se ha caracterizado por su financiarización. Seguida de su desregulación en la escena planetaria, los operadores históricos de la Triada, convertidos de las firmas privadas, multiplicaron las operaciones de fusión-adquisición, notablemente en los países en desarrollo.

Con la llegada de la norma 3G a mediados de los años 2000, el sector de las telecomunicaciones entró en un periodo de transformación; la banda ancha hizo posible la integración de nuevos servicios – la utilización de los contenidos audiovisuales o de las aplicaciones – en un móvil, permitiendo así el surgimiento de un nuevo ecosistema. En este último convergen tres industrias: la telefonía móvil, la electrónica y la Software. Así, los operadores de las telecomunicaciones que controlaban hasta entonces la mayoría de los beneficios pierden sus márgenes en beneficio de los fabricantes de teléfonos multifunciones, los cuales poseen más recursos técnicos y se encuentran en una mejor posición para vincular esas tres industrias.

Recordemos que el mercado mundial de smartphones está en plena expansión. Él ha progresado 40% en el segundo trimestre 2012 con respecto a 2011, con 153.9 millones de unidades vendidas. De ellos, Samsun y Apple se han apropiado casi de la mitad del mercado. Presentes en el sector de las comunicaciones después de mucho tiempo, Samsung ostenta un gran número de patentes sobre los estándares esenciales de la norma 3G de los cuales ningún otro fabricante puede prescindir. En cuanto a Apple, sus patentes se relacionan más con las interfaces de control y el diseño en el cual se inspiran la mayor parte de los creadores de smartphones. Efectivamente, las técnicas de smartphones se intercambian y se prestan entre fabricantes. Pero, inmersos en una guerra comercial feroz, deben encontrar constantemente nuevos medios para aumentar sus ventas. En última instancia, recurrir a la justicia para frenar las ventas de los competidores constituye una estrategia. Desde la primera demanda de Nokia contra Apple realizada en octubre 2009, las controversias relativas a las patentes y enfrentando a los creadores de smartphones no cesan en consecuencia de marcar la actualidad internacional.

Marco teórico

1. Un sector de telecomunicaciones anárquico. La multiplicación y la transnacionalización de los procesos enfrentando a los productores de smartphones y de tabletas demuestran la ausencia de una gobernanza mundial de las telecomunicaciones. De hecho, los reglamentos internacionales de las telecomunicaciones de la UIT (Unión Internacional de las telecomunicaciones) que establecieron los principios generales en ese sector, aparecen actualmente como completamente inadecuados. Ciertamente, ese tratado no fue revisado sino hasta la conferencia mundial de las telecomunicaciones internacionales que tuvo lugar en diciembre 2012. Firmado en 1997, el acuerdo de la OMC sobre las telecomunicaciones marcó la desregulación de estos servicios, pero su reglamentación se observa difícil en este sector, controlado anteriormente por Estados-nación. Así, en la ausencia de una autoridad capaz de resolver los litigios en el plano mundial, las regulaciones se establecen todavía a nivel nacional, las decisiones jurídicas permanecen fragmentadas.
2. Una propagación transnacional de las técnicas. Si las normas y los estándares en las telecomunicaciones parecen en la actualidad unificados a escala mundial, es porque después de tres décadas los operadores se aprovisionan en el seno de un mercado globalizado. Ese proceso hace posible la interoperabilidad de la telefonía móvil ya que la comunicación internacional representa una necesidad crucial, tanto para las empresas como para los individuos. Los fabricantes de smartphones se sitúan en el corazón de las industrias innovadoras y el smartphone constituye un producto concebido para el mercado mundial. En la medida en la cual los progresos tecnológicos se acumulan y se intercambian, esas firmas están obligadas a crear productos tecnológicos cada vez mejores. Bajo esta lógica, incluso la utilización no autorizada de algunas tecnologías patentadas se muestra necesaria, inclusive obligatoria.

Análisis

Según Marcel Mauss, la tecnología, disciplina que estudia las técnicas, forma una parte que no puede ser olvidada por la sociología. Dicho de otra manera, abordar el tema de la industria del smartphone en el marco de las Relaciones Internacionales no tiene como objetivo enumerar los resultados económicos y los avances de la innovación realizados por esas firmas. En contraste, es importante comprender como los cambios rápidos y los intensos resultados del sector transforman nuestra sociedad profundamente. De hecho, el smartphone no es solamente una herramienta de comunicación. Al igual que el primer móvil clásico, es sobre todo un símbolo de éxito social, como lo demuestran las primeras terminales Blackberry utilizadas por una clientela de negocios. Pero el modo de vida de la clase superior permea tarde o temprano a las otras capas de la sociedad, y el precio cada vez menos elevado de los productos electrónicos de consumo, contribuye a democratizar el smartphone. Asimismo, las redes sociales y las aplicaciones moldean una nueva demanda ya que los usuarios tienen necesidad de estar conectados permanentemente y de compartir con el mundo exterior.

Si el mercado mundial de los smartphones se caracteriza por un oligopolio compuesto de un puñado de firmas transnacionales, esto se genera porque es difícil entrar en el sin un gran portafolio de patentes e importantes recursos jurídicos. La competencia continua siendo medida por los resultados de ventas publicados todos los trimestres bajos la forma de cuotas del mercado. Dado que el mercado mundial no cesa de crecer, los actores que no penetran nuevos mercados o mantienen los ya adquiridos son rápidamente condenados a retroceder, especialmente sus malas perspectivas podrían acarrear muy rápido una baja de su capitalización bursátil. Sin contar que el ciclo de vida de los productos informáticos no para de reducirse, mientras que el costo de inversión en I&D no para de aumentar. En consecuencia, las firmas en dificultades difícilmente pueden salir de ese círculo vicioso mientras que las firmas en posición dominante lo aprovechan para reforzar sus ventas. Por esta razón, la Comisión Europea recuerda a Samsung que es necesario conceder licencias para sus patentes juzgadas como esenciales en tanto que estándar de la industria. Sin embargo, las patentes enfrentando Apple a Samsung no afectan a priori las funciones de las terminales. Eso explica porque Samsung se encuentra más frecuentemente en mala posición ante los tribunales.

Si los ataques judiciales de los fabricantes de smartphones continúan virulentos, no olvidemos que estos negocian también fuera de los tribunales. En noviembre 2012, para sorpresa de todos, Apple y HTC concluyeron por ejemplo un acuerdo poniendo fin a los procesos judiciales abiertos en marzo 2012, así como un acuerdo de licencia cruzada con una duración de diez años permitiéndoles compartir entre ellos las patentes existentes y futuras. De hecho, debilitada por los procesos, la firma taiwanesa ha dejado de ser el blanco de Apple. Habiendo sido durante mucho tiempo socio de Google y Microsoft, HTC se ha convertido en un aliado circunstancial para Apple.

Está claro que la guerra de patentes persistirá entre Samsung y Apple mientras esas firmas se mantengan en posición dominante sobre el mercado. Paradójicamente, el verdadero problema no reside en las patentes en cuestión sino sobre todo en las estrategias empresariales de esos fabricantes de smartphones y en la ausencia de un arbitraje sobre el terreno mundial.

Referencias

Commission européenne, “Abus de position dominante: la Commission adresse une communication des griefs à Samsung pour utilisation abusive possible de brevets essentiels liés à une norme de téléphonie mobile”, Communiqué de presse, 21 déc. 2012, à l’adresse web : http://europa.eu/rapid/press-release_IP-12-1448_fr.htm [28 déc. 2012]
Elias Norbert, La Dynamique de l’Occident, trad., Paris, 1975.
Le Monde, “Samsung condamné à verser plus d’un milliard de dollars à Apple”, 25 août 2012, à l’adresse web: http://www.lemonde.fr/technologies/article/2012/08/25/guerre-des-brevets-apple-remporte-une-victoire-ecrasante-contre-samsung_175 0814_651865.html [28 déc. 2012]
Mauss Marcel, Techniques, technologies et civilisation, Paris, PUF, 2012.
Musso Pierre, Les Télécommunications, Paris, La Découverte, 2008. Coll. Repères.
Roseau James N., Sign J. P. (Ed.), Informations Technologies and Global Politics, The Changing Scope of Power and Governance, Albany, State University of New York Press, 2002.
Strange Susan, The Retreat of the State. The Diffusion of Power in the World Economy, Cambridge, Cambridge University Press, 1996.

PAC 1 – Un mandato simbólico El Premio Nóbel de Paz otorgado a Barack Obama

Por Josepha Laroche

Traducción : Daniel Del Castillo

Passage au crible n°1

Obama

El cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos, Barack Hussein Obama recibió el premio Nóbel de la Paz, por parte del Comité del Nóbel, el viernes 9 de octubre de 2009. Esta decisión sorprendió a un gran número de expertos ya que entre más de doscientas personas nominadas, todos esperaban que ganara más bien el Primer Ministro de Zimbawe, Morgan Tsvangirai, o incluso un militante chino por los Derechos Humanos. Siguiendo al laureado Lech Walesa (1983), numerosas voces se alzaron entonces para recalcar “¡que no ha tenido tiempo de hacer nada!”.

Contexto histórico
Marco teórico
Análisis
Referencias

Contexto histórico

Es la tercera vez que un presidente norteamericano en ejercicio es reconocido por el Premio Nóbel de Paz, desde su creación en 1901. En efecto, en 1906, el Comité noruego otorgó el premio al republicano Theodore Roosevelt (1905-1909), con el fin de reconocer su mediación en la guerra ruso-japonesa de 1905. Años más tarde, en 1919, le tocó el turno al demócrata Thomas Woodrow Wilson (dos mandatos 1913-1921), culminando de esta manera sus esfuerzos a favor de la creación de la Sociedad de Naciones.

Marco teórico

Esta atribución pone en evidencia:

1. La formulación de una diplomacia no-estatal por parte de un actor privado, el Comité del Nóbel, y su capacidad de impacto en la arena internacional.
2. La transformación de un recurso simbólico, el premio, en un instrumento político.

Análisis

Sin querer provocar a nadie, yo diría que es precisamente porque no ha hecho nada (aún), que el presidente Obama recibió el Nóbel de Paz.

Desde su reciente elección, Obama ha dado discursos que básicamente se encuentran en total ruptura con la política de su predecesor, el republicano George W. Bush. Aunque no ha tenido el tiempo necesario para realizar su programa político, desde ya ha reorientado los grandes lineamientos de la política exterior de los Estados Unidos y ha restaurado la imagen de su país en el mundo. Quisiera recalcar los siguientes puntos:

1. Abandonó el proyecto del escudo antimisiles, denunciado por Rusia, que debía a ser desplegado en Polonia.
2. Afirmó su voluntad de luchar contra el calentamiento global.
3. Se pronunció a favor de un diálogo entre las culturas, particularmente con el mundo
musulmán.
4. Finalmente, y más importante aún, indicó que el desarme nuclear en el mundo estaría dentro de sus principales objetivos.

En primer lugar, subrayemos que estos discursos son más que simples discursos. En efecto, en la medida que se trata del presidente de la primera potencia mundial, está claro que es un discurso prestante, es decir palabras dotadas de un poder instituyente, productor de realidad por sí mismo. En otros términos, por el simple hecho que se sostenga este tipo de discurso, se generan efectos prácticos: no es poca cosa. Evidentemente, el Comité del Nóbel tomó particularmente en cuenta este dato.

Por otro lado, hay que entender que la Fundación Nóbel, a través de su sistema de premios, lleva a cabo una diplomacia no-estatal conforme a las disposiciones dejadas por Alfred Nóbel en su testamento. De esta manera, otorgando el conjunto de sus premios, la Fundación no cesa de marcar con su huella la arena internacional y de influenciar la política de los Estados conforme a sus orientaciones. En efecto, desde su creación hace más de un siglo, la Fundación definió un cierto número de prioridades como temáticas internacionales, que debían ser insertadas en la agenda. Éstas abordan 1) la defensa de los Derechos Humanos y 2) ciertas causas políticas a las cuales se busca proporcionar garantía y apoyo, por medio de una política de atribución global a largo plazo.

En este aspecto, recordemos que anteriormente la Fundación incentivó la política de distensión Este/Oeste, a través de laureados como Willy Brandt, Lech Walesa o Mijail Gorbachev. En la misma lógica, se sostuvo la lucha contra el Apartheid y el racismo con premios otorgados respectivamente a John Lutuli, Desmond Tutu, Nelson Mandela y Frederik De Klerk. Por otro lado, la Fundación desarrolló una línea consagrando la protección del medio ambiente con la elección en 2004 de la keniana Wangari Muta Maathai, y después, en 2007, con aquella de Al Gore y del GIEC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolución del Clima). Finalmente, la Fundación ha trabajado constantemente en promover el desarme en general y el desarme nuclear en particular. Mencionemos al respecto la elección de Joseph Rotblat y del movimiento Pugwash sobre la Ciencia y los Asuntos Mundiales en 1995, mientras que la Agencia Internacional de la Energía Atómica y su director Mohamed El Baradei fueron galardonados con el Nóbel de Paz en el 2005.

Tratándose del presidente Obama, no cabe dudas que el Comité del Nóbel no busca recompensar su política, ni a fortiori honrar su excelente recorrido. Es tan cierto que, cuando se cerraron las candidaturas al premio, Barack Obama solo llevaba once días de presidente. En efecto, con este premio y toda la pompa que le adhiere, el Comité del Nóbel escogió más bien distinguir al presidente norteamericano de los otros jefes de Estado, confiriéndole un aumento de legitimidad mundial. Desde entonces, Obama se volvió el guardián del aura Nóbel y de sus valores. Hoy en día, el presidente Obama lleva consigo un proyecto de universalidad que va más allá de su propia persona. A partir de ahora él encarna la diplomacia Nóbel, en vez de ser simplemente el maestro de obra de la diplomacia norteamericana.

Lejos de tratarse de una decisión políticamente correcta, como pudimos decirlo y escribirlo, esta atribución demuestra al contrario una importante toma de riesgos por parte del Comité noruego. Más que nunca, el Comité compromete todo su prestigio, tanto simbólico como institucional. Este premio deber ser entonces analizado como un mandato simbólico del dispositivo del Nóbel. Debe comprenderse como una inversión, como un telón de fondo simbólico de la política del nuevo jefe de Estado norteamericano. Este premio compromete a Barack Obama: es una manera de tomar sus discursos al pie de la letra y de asignarle un mandato de cumplimento de todo aquello con lo que se ha comprometido.

Referencias

Laroche Josepha, Les Prix Nobel, Paris, PUF, 2005. Obra agotada que será próximamente reeditada. Fant Kenne, Alfred Nobel, a Biography, New York, Arcade, 1993.
Wade Nicholas, La Course au Nobel, trad., Paris, Messinger, 1981.